Este partido no solo es importante en el presente, sino que también representa una de las pocas posibilidades que tiene Racing de convertir su año en un éxito, ya que la clasificación a los playoffs se presenta como un objetivo complicado, aun cuando quedan 18 puntos en disputa. La situación se torna aún más crítica si se considera que este es el único camino viable hacia un torneo internacional en 2027, dado que en la Tabla Anual el equipo se encuentra en una posición muy desfavorable.
“Fue una semana difícil para todos, no solo para mí. Pero el equipo demostró personalidad para enfrentar un partido complicado, donde un rival planteó líneas cerradas para incomodarnos. Teníamos que adaptarnos al contexto del juego, y la hinchada nos brindó su apoyo”, comentó el entrenador, quien tras una conversación con Diego Milito recibió el respaldo necesario de los jugadores más experimentados del plantel.
Vojvoda no dudó en elogiar el comportamiento de los socios: “A veces uno teme que, tras un error en el primer pase, el clima se torne negativo; sin embargo, vi a los hinchas apoyar cuando más lo necesitábamos. La calidad de las personas se refleja en el día a día, y hoy se mostró la grandeza de la gente de Racing”.
Con el fin de semana libre para reflexionar, el técnico de origen cordobés ya dirige su atención hacia el clásico de la Copa Argentina. Tiene una única duda por resolver: si mantener el esquema de tres en el fondo o regresar a una línea de cuatro defensores. El propio Vojvoda explicó cómo surge el cambio en la disposición táctica. “Comenzamos a evaluarlo a raíz de las lesiones de (Ezequiel) Cannavo y (Juan) Barinaga. Lo estuve pensando durante los lunes y martes y en el campo de juego trabajamos en ello los miércoles y jueves desde el planteo táctico para coordinar los movimientos defensivos. Con esta semana larga de trabajo gracias al partido del domingo, es muy probable que logremos recuperar a varios futbolistas que venían con molestias”, expresó.
En cuanto a las lesiones, Cannavo lucha por volver al equipo tras un percance muscular ocurrido hace ocho días en Parque Patricios, especificamente en el recto anterior de su pierna derecha. El cuerpo médico, según trascendió, indica que su recuperación está en una fase crítica, y la semana será clave para definir su participación. Por otro lado, Barinaga no podrá estar presente debido a un desgarro en la misma zona que aqueja a su compañero. Ante la ausencia del lateral derecho, Vojvoda implementó un 3-4-3 en el que Matías Zaracho ocupó esa posición, demostrando un gran despliegue físico y sacrificio a lo largo del partido.
Si Cannavo no logra reincorporarse, el plantel que saldrá a la cancha será el mismo que consiguió el triunfo contra Sarmiento. El entrenador se mostró satisfecho con el rendimiento de los jóvenes Mateo Martínez (18 años) y Gonzalo Escudero (19 años), quienes acompañaron al experimentado Marcos Rojo en la defensa central. “Los chicos estuvieron muy bien respaldados por los futbolistas más experimentados y con jerarquía del plantel”, destacó Vojvoda al referirse a la actuación de sus dirigidos.
Otro aspecto alentador fue el fin de la sequía goleadora de Maravilla Martínez, quien había estado diez partidos sin convertir, pero logró desbloquear esa situación frente al equipo juninense. “Hemos conversado mucho con Adrián sobre cómo generar variantes desde el cuerpo técnico para que recibiera más oportunidades. El equipo mostró paciencia para asociarse y atacar por las bandas, creando espacios para abastecer el área o utilizando un juego directo que le permita a él disputar la posición”, explicó el DT.
El enfrentamiento contra Boca marcará un punto decisivo. “La semana pasada mencioné que me sentía fuerte y que no quería dejar al equipo en este estado; mi objetivo es revertir esta situación”, subrayó el técnico de 51 años, quien se alista para un choque crucial que podría determinar el futuro de Racing y el suyo.







