Aunque eran conscientes de que no alcanzarían los votos necesarios, su intento de habilitar el tratamiento sobre tablas requería el respaldo de tres cuartas partes de los presentes, cifra que les resultó inalcanzable. Sin embargo, el entusiasmo opositor creció tras el resultado de la votación: 133 diputados se manifestaron a favor, 107 en contra, y 11 se abstuvieron. Si bien esto no fue suficiente para modificar el reglamento, la cifra superó el quórum de 129, permitiéndoles vislumbrar la posibilidad de convocar una sesión e intentar imponer su propio temario.
De acuerdo a lo que se supo, la oposición tiene planeado convocar a una sesión especial para discutir estos temas el próximo 9 de septiembre. Los votos en contra provinieron principalmente de los libertarios y Pro, mientras que la UCR, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) y los sanjuaninos aliados de Marcelo Orrego se abstuvieron.
Primero, Pablo Juliano (Provincias Unidas) solicitó que se permitiera la discusión de los proyectos relacionados con el endeudamiento y la morosidad presentados por diferentes bloques. “Estamos solicitando un apartamiento del reglamento para que se pongan en consideración todos los proyectos relativos al endeudamiento familiar”, dijo. Destacó que muchas de estas iniciativas “no generan costo fiscal” y que el Congreso tiene la obligación de abrir las comisiones para discutir “una problemática que afecta a seis millones de argentinos que actualmente están en mora y sobreendeudados”.
Luego, Germán Martínez reforzó este pedido al mencionar que cerca de 20 millones de argentinos están endeudados y seis millones se encuentran en mora. Recordó que la oposición ha intentado reiteradas veces llevar este tema al recinto: “Una problemática de esta naturaleza no puede quedar fuera del Parlamento”, enfatizó. “No es posible que no se puedan abrir las comisiones”, añadió.
La oposición también llevó a cabo un segundo intento al plantear la situación de la discapacidad. Juan Marino (UP) solicitó que la Cámara se ocupe nuevamente de este tema, advirtiendo que la crisis persiste, con centros de día que cierran y tratamientos que no se están realizando. También propuso una votación nominal para que quede manifiesta la postura de cada diputado.
Simultáneamente, varios gobernadores, incluyendo a aquellos que tienen afinidad con el oficialismo, anunciaron medidas en sus provincias para ayudar a los morosos. La morosidad había sido uno de los temas centrales de la reunión que Milei mantuvo un día antes con diputados y senadores de La Libertad Avanza (LLA) en la Casa Rosada. En ese encuentro, el Presidente preparó a su equipo para lo que considera una estrategia opositora que busca instalar temas sensibles y responsabilizar al Gobierno.
Los asistentes al encuentro relataron que el Presidente advirtió a sus legisladores “no tragarse la píldora de la empatía”, argumentando que el kirchnerismo intenta utilizar problemas que generan sensibilidad social, como el endeudamiento, para polarizar el debate. Milei aclaró que la morosidad no representa un problema generalizado y que está concentrada en ciertos segmentos de la población. Como ejemplo, relacionó el endeudamiento con decisiones de consumo, como la compra de televisores durante el Mundial de fútbol y las apuestas.
En este marco, alertó a sus legisladores que responder a estos reclamos con medidas de asistencia sería caer en una lógica populista. “Al populismo no se le gana haciendo populismo”, transmitió. También descartó cualquier posibilidad de que el Estado realice un rescate de los endeudados, argumentando que tal medida beneficiaría a quienes prestaron dinero en condiciones desfavorables. “Lo que proponen los kirchneristas es rescatar al usurero, y no lo vamos a hacer”, afirmó.
Para justificar su posición, Milei presentó conceptos técnicos y subrayó que la economía argentina está en crecimiento desde hace 27 meses consecutivos. Según concluyó ante los legisladores, la oposición intenta transformar ciertos problemas en divisorias sociales que les permitan agrupar electoralmente a distintos sectores. Antes de finalizar, recomendó a su equipo la lectura de ‘La economía en una lección’, del filósofo libertario Henry Hazlitt, un autor que también fue periodista en importantes publicaciones, sugiriendo profundizar en su libro para comprender los procesos de reasignación de recursos y las repercusiones de las decisiones económicas.







