El presidente Javier Milei aseguró recientemente que la Argentina “está mucho mejor” que cuando asumió, destacando la baja de la pobreza como un logro central. Sin embargo, Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, advirtió que esta mejora se interrumpió: “la pobreza dejó de bajar y empezó a subir”, contrastando con el optimismo gubernamental
Basándose en microdatos trimestrales que anticipan las cifras semestrales del INDEC, Salvia explicó que la tendencia a la baja observada a principios de 2024 se estancó. El especialista señaló que, aunque no se puede asegurar un crecimiento sostenido, la reducción es cosa del pasado debido a que los salarios permanecen por debajo del IPC y el empleo que se genera es mayoritariamente informal y precario.
Impacto en los hogares y proyecciones a fin de año
El deterioro social es evidente: solo en el primer trimestre, un millón de personas habrían caído en la pobreza. Salvia proyecta que la tasa, que rondaba el 30%, podría escalar hasta el 35% para fin de año si no se recupera el empleo registrado. A esto se suma el fuerte impacto de las tarifas de servicios públicos, que consumen una parte cada vez mayor de los ingresos familiares estancados.







