Infantino adelantó que las asociaciones recibirán documentación sobre el proyecto y se comprometió a que todos los beneficios que genere la FFE serán destinados a ellas, subrayando que su aprobación será una decisión democrática, sin alterar el gobierno del organismo. Según afirmó, la FIFA mantendrá el control y la mayoría en la nueva entidad, y no se producirán cambios en sus estatutos.
“Antes de elegirme, se podía contar con 250.000 dólares al año o 3 millones en un período de tres ciclos (12 años). Ahora, con FIFA Forward Enterprise, recibirán hasta 86 millones en el mismo periodo, un incremento de casi 2.800% y por primera vez FIFA comercializará sus eventos”, sostuvo el suizo.
El presidente de la FIFA subrayó que el banco JP Morgan, involucrado en este proyecto junto a la firma Thrive Eternal, estima que el valor total de FIFA Forward Enterprise alcanzará los 20.000 millones de dólares. Además, enfatizó su anhelo por que “el fútbol crezca de forma inclusiva, que cada país lo comparta y que cada federación tenga la misma posibilidad de progreso donde exista talento”.
“El fútbol es el deporte más popular del mundo, y ciertas dimensiones de nuestro juego se han convertido en una valiosa propiedad comercial. Nuestra misión es asegurar que el resto del mundo del fútbol no se quede rezagado y crezca a su ritmo. Existe un valor comercial real en nuestro juego que todavía no hemos logrado captar, y desbloquearlo requiere un enfoque empresarial dedicado”, agregó.
Durante su intervención, Infantino recordó que en sus diez años al frente, la FIFA había superado “su crisis más profunda”, reestructurando su gobernanza para convertirse en “la más moderna en el ámbito deportivo” y “democratizando” sus competiciones, alcanzando un récord en inversiones para el desarrollo del juego.
“Quiero compartir el siguiente paso: optimizar la estructura financiera de esta inversión y obtener aún más valor. La decisión está en sus manos. Es su oportunidad de avanzar si una mayoría lo decide”, concluyó.
La presentación optimista de Infantino contrasta con las críticas que han surgido recientemente, especialmente tras la revelación de su intención de establecer la FFE. Organizaciones, federaciones y líderes del fútbol internacional, junto a autoridades políticas, han objetado este avance aparentemente unilateral.
La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA), que reúne a 55 federaciones, se reunirá de emergencia este jueves para analizar los cambios propuestos por Infantino. En un comunicado, el organismo indicó que se había cruzado “una línea que las instituciones que regulan el fútbol jamás deberían haber traspasado”, y dejó entrever que la FIFA había dado un plazo de 53 días a las federaciones para aceptar los 40 millones de dólares que permitirían dar luz verde a esta iniciativa, sugiriendo que “esto habla por sí mismo sobre este plan”.
Tras conversaciones con diversas partes interesadas, la UEFA advirtió sobre una creciente oposición al plan de la FIFA, señalando que “la FIFA no puede seguir utilizando nuestro deporte para beneficiar a unos pocos”. Además, destacó la necesidad de priorizar el bienestar de las federaciones, clubes, ligas, jugadores y aficionados.
El organismo presidido por Alexander Ceferin advirtió que “el alma y la gobernanza del fútbol no son activos comercializables, especialmente con la falta de transparencia sobre quién se beneficia económicamente. Ninguno de nosotros es dueño del fútbol. No le corresponde a la FIFA venderlo”.
A la creciente oposición se sumó en las últimas horas FIFPro, representando a los futbolistas a nivel global. Esta organización consideró que decisiones de esta naturaleza no deberían tomarse tras un simple “análisis interno”, sino que deben involucrar “un diálogo amplio, transparente y responsable” entre todas las instituciones del fútbol, incluidas “las confederaciones, las ligas, los clubes y, por supuesto, los futbolistas, quienes son los verdaderos protagonistas”.
“El futuro del fútbol no debe edificarse a partir de decisiones aisladas, sino a través del intercambio de ideas, el respeto mutuo y la búsqueda de consensos que fortalezcan nuestro deporte”, expresó Sergio Marchi, presidente de FIFPro, quien propuso la realización de una reunión multisectorial con las principales autoridades de la FIFA, UEFA, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), la Asociación de Clubes Europeos y la Asociación Mundial de Ligas.






