“El reto ahora es transformar estos logros fiscales y de estabilización en un motor de crecimiento. Creo que el Gobierno está concentrado en este desafío. La estrategia del Banco, que abarca ocho años, está destinada a respaldar y fomentar esa transformación económica a partir de la estabilización”, comentó.
Acerca de los obstáculos que enfrenta el país, Cordeiro Guerra expresó: “La estrategia se basa en tres pilares: la mejora regulatoria para optimizar el ambiente de negocios y atraer inversión privada. La nueva garantía aprobada incluye un robusto marco de políticas y regulaciones, que constituye el primer eje. El segundo eje se centra en la infraestructura, abarcando tanto la conectividad del país —transportes, puertos y carreteras— como el desarrollo del capital humano, en áreas como educación y salud.
El presidente Milei enfatizó recientemente la relevancia del capital humano como un eje crucial de la agenda gubernamental, destacando la necesidad de mejorar la formación de la población para que accedan a nuevas oportunidades laborales en sectores de alta demanda, como la minería y la energía, así como en aquellos que requieren de mano de obra intensiva.
El Banco Mundial apoya esta transformación económica desde una perspectiva estructural. El tercer eje se relaciona con la atracción de inversión privada, transversalmente incluyendo el fortalecimiento de los mercados de capitales y la ampliación de las oportunidades de crédito para pequeñas y medianas empresas.
Sobre su encuentro con Milei, la visita fue calificada como extraordinaria: “Fue un hito en mi carrera profesional conocer a un pensador global. Nos ofreció una perspectiva integral sobre el crecimiento macroeconómico y sus diversas fases. Discutimos los esfuerzos y logros en un contexto donde la inflación ha sido controlada, el déficit fiscal se ha reducido a cero y se mantiene una disciplina notable a pesar de las presiones para incrementar el gasto.”
En la conversación se abordó no solo la macroeconomía, sino también la importancia de capacitar al capital humano para acceder a empleos, enfatizando una lógica de mercado donde las empresas son responsables de la formación de sus trabajadores según su demanda. El papel del Estado en esta dinámica se encuentra estrechamente vinculado con la agenda del Banco Mundial, que considera al empleo como un aspecto fundamental de la dignidad humana.
Al discutir el modelo de crecimiento argentino, que presenta un fuerte enfoque en agro, petróleo y minería, y una caída en la producción industrial, Cordeiro Guerra mencionó que observa una estrategia de crecimiento generando frutos significativos. “Percibimos la ambición del modelo económico, así como una transición de sectores de capital intensivo a otros que demandan más mano de obra. La prioridad es hacer crecer la economía; cuando el motor está funcionando, todo el sistema se activa. No vemos un riesgo inminente, sino una aspiración, y estamos apoyando esa visión ambiciosa”.
En cuanto al esquema de garantías para la deuda, explicó que la iniciativa fue el resultado de un diálogo con el Gobierno y la colaboración con otras entidades multilaterales. Los funcionarios buscaron tasas más bajas y costos más eficientes, lo que llevó a la creación de un producto de garantía que facilita el acceso del Gobierno a los mercados a un costo reducido. “Lo que hacemos es ampliar las opciones para que el Gobierno se concentre en las reformas y aborde el tema de liquidez, accediendo a los mercados de manera más competitiva”, detalló.
Sobre los próximos pasos, indicó que son los funcionarios del Gobierno quienes gestionan el contacto con los bancos para el acceso a los créditos garantizados, y que deben determinar el momento adecuado para ello. En relación a las elecciones del próximo año, Cordeiro Guerra afirmó que la estrategia abarca un horizonte de ocho años y tres administraciones, trabajando por un desarrollo que trasciende a un solo gobierno.
Al ser consultada sobre otras reformas necesarias, destacó que el enfoque correcto consiste en mantener la estabilidad fiscal y macroeconómica con una sólida disciplina. “En el pasado, la consolidación fiscal no siempre estuvo acompañada de preocupaciones sociales. Actualmente, se está logrando una disciplina fiscal que también considera la mejora en la focalización de subsidios, con resultados visibles en las tasas de pobreza. Hay un prolongado trabajo por delante, pero los resultados están fluyendo”.
Finalmente, enfatizó la importancia de continuar generando crecimiento en sectores clave como minería y energía, proveyendo la infraestructura necesaria y atrayendo inversión privada, al mismo tiempo que se generan empleos tanto en sectores tradicionales como en áreas de alta tecnología.







