Los indicadores varían significativamente mes a mes, con algunas mejoras puntuales en ciertos sectores, aunque se advierte que esto no altera el escenario general de un bajo nivel de producción. Desde la Unión Industrial Argentina señalaron que las actividades relacionadas con la construcción mostraron un repunte en mayo, con aumentos mensuales del 3,5% en los despachos de cemento y del 1,9% en el índice Construya; no obstante, estos niveles aún son inferiores a los de 2022, con caídas del 23% y 30% respectivamente.
Por otro lado, la producción de automóviles se incrementó un 2,2% mensual, liderando así la recuperación industrial; aún así, se mantiene un 19% por debajo de los registros de 2025 y un 14,2% en relación a 2022. En contraste, la producción metalmecánica sufrió una baja del 1,4% respecto a abril, y el patentamiento de maquinaria industrial cayó un 11,2%, posicionándose por debajo de los niveles de 2025 y 2022.
En cuanto a la demanda de energía por parte de Grandes Usuarios Industriales, se registró una caída mensual del 2,1%, mientras que las exportaciones hacia Brasil se redujeron un 7% debido a la disminución en las ventas de automóviles y productos primarios. Asimismo, la liquidación de divisas del sector agropecuario disminuyó un 6,2% respecto a abril y un 11,7% en comparación con 2025.
Los datos oficiales de abril ya habían indicado una nueva baja, con 12 de los 16 sectores que componen el indicador del Instituto Nacional de Estadística y Censos anotando caídas interanuales. Los sectores que mostraron crecimiento son aquellos relacionados con la cosecha, la molienda de oleaginosas, la refinación de petróleo, y algunos segmentos particulares como la producción de motocicletas, así como las ventas internas en categorías farmacéuticas y ciertos alimentos como bebida, yerba, azúcar, frutas y hortalizas.
Por el contrario, entre los sectores que continuaron en declive se encuentran la construcción, la siderurgia, la petroquímica, así como los de consumo masivo como textil, confecciones, calzado y electrónica.
Simultáneamente, el Instituto Nacional de Estadística y Censos reportó que en mayo las expectativas del sector se deterioraron, alcanzando un saldo negativo de 19,6%. Este cambio se atribuye al aumento en la cantidad de encuestados que anticipan un empeoramiento de la producción y de la cantidad de pedidos de los clientes.
El principal factor que limita la capacidad de aumentar la producción industrial es la insuficiencia de la demanda interna, mencionada por el 53,2% de los encuestados. En segundo lugar, se citó la competencia con productos importados (10,3%), seguida de la incertidumbre económica (7,2%), problemas financieros (4,4%) y la falta de materias primas e insumos (4,3%). Además, hay una mayor cantidad de empresarios que prevén reducir la plantilla de trabajadores, aunque la mayoría (78%) espera que se mantenga estable. Un 17% proyecta recortes en las horas trabajadas, mientras que solo un 5,9% anticipa un aumento en las mismas.







