El juicio relacionado con la muerte de Maradona ha entrado en una fase de “todos contra todos”. Los siete acusados se acusan mutuamente con el fin de desvincularse de la imputación de homicidio simple con dolo eventual que recae sobre ellos. Este desarrollo era esperado por fiscales y abogados querellantes, quienes sabían que, a medida que avanzara el debate, la recolección de pruebas y las declaraciones de testigos permitirían esclarecer los roles de cada involucrado en la internación domiciliaria donde falleció Diego, así como las responsabilidades asumidas y las falencias presentadas.
En este marco, Mariano Perroni, jefe de enfermeros imputado, anunció que hará declaraciones a todos los abogados con el objetivo de aclarar su situación en el proceso.
Adicionalmente, la acusación ha convocado a dos terapeutas que fueron despedidos de la internación domiciliaria de Maradona pocos días después de que el ex futbolista se trasladara a dicho lugar.
Este martes, el juicio retomará sus actividades con una audiencia centrada nuevamente en Mariano Perroni, coordinador de los enfermeros que asistieron a Maradona durante su estancia domiciliaria en Tigre y uno de los imputados en este caso.







