“Nos preocupa el momento en que la crueldad deja de escandalizar y se convierte en una pedagogía de desensibilización. Nos preocupa que la humillación se transforme en entretenimiento y que la discriminación se disfrace de opinión”, señalaron en la misiva, la cual fue compartida en la cuenta de Instagram de la institución.
El contenido del pasacalle, que tenía como destinatarios a dos miembros del equipo directivo, decía: “Pablo y Ana, cuando se abusa de la autoridad se pierde. Quisieron meter mano y yo metí el brazo. Atte: El Intocable”. La situación se complicó aún más cuando la imagen fue replicada en una cuenta de Instagram vinculada a alumnos que están por egresar en 2026, añadiendo la frase: “Hablamos con los dueños del circo, no con los monos”.
Ante esta inquietante situación, los docentes enfatizaron: “Nos preocupa que la violencia comience a considerarse una respuesta válida ante aquello que no nos agrada. Nos inquieta el individualismo extremo, y que estos puedan ser los nuevos valores de una multitud que cree que puede vivir aislada, sin tener en cuenta a los demás”.
“Hoy decidimos actuar con este gesto simbólico al inicio del día. Sabemos que no podemos hacer como si nada estuviera ocurriendo en la escuela, ya que hay realidades que nos conmueven y que requieren que nos reunamos para reflexionar y compartir lo que sentimos como educadores que interactuamos con ustedes varias horas al día”, expresaron en otro fragmento de su carta.
En el mensaje, los docentes señalaron: “A nivel social, últimamente hemos visto titulares que hace poco habrían parecido imposibles: armas halladas en mochilas escolares, amenazas de masacres en redes sociales, listas de alumnos marcados como objetivos, y escuelas obligadas a cesar sus actividades por temor”.
Además, mencionaron: “Un profesor hospitalizado tras ser agredido por alumnos a punto de egresar, una alumna con discapacidad golpeada por otra compañera, un estudiante de trece años asesinado a manos de otro joven. Comunidades enteras están sumidas en el temor y la incertidumbre, con la sensación de que algo se está rompiendo”.
En otro segmento de la carta, los docentes aclararon que en el Instituto Albert Einstein “no se han registrado esos hechos, pero sí han ocurrido situaciones absolutamente inaceptables que están siendo naturalizadas”.
Señalaron específicamente actos tales como burlas y menosprecio entre compañeros, expresiones de odio normalizadas y provocaciones explícitas dirigidas a docentes y directivos.
Según informes de medios locales, las autoridades atribuyen la colocación del pasacalles a un alumno del secundario cuya matrícula había sido dada de baja por problemas de conducta, aunque este pudo ser reincorporado tras apelar a la Justicia Civil.
Al finalizar la carta abierta, los docentes hicieron un llamado a la comunidad educativa para que respalde el rol de la escuela y se comprometa en la formación de los estudiantes. “Una comunidad que deja sola a su escuela terminará, tarde o temprano, dejándose sola a sí misma. Nadie se salva solo. La escuela tampoco”, concluyeron.







