“Darío Rodríguez se quedó atrás último y siento su mano que me agarra y me dice ‘Negro, quedate para lo último’. Lo escucho y lo sigo. Me dijo que entráramos al vestuario (de Senegal), que algo teníamos que hacer. Entramos al vestuario y habíamos unos gorilas… estaban grandes de verdad. Estaban todos sentados, el técnico estaba por dar la charla, y le empezamos a patear las cosas. Ahí salimos porque nos dieron unos taponazos. El Negro (Rodríguez) me dice ‘vamos a decir que los rompimos todos’, y sí, Darío, los rompimos todos. Yo ya me iba comiendo la cabeza con que los habíamos roto todos, que les pegamos. Y así entramos al vestuario de Uruguay, que estaban todos muertos con el 3 a 0”, comenzó relatando el Chengue Morales en una conversación con Fix Entertainment.
La historia no termina ahí, pues en el segundo tiempo, la energía del equipo cambió notablemente. “Entramos, yo me pongo intercambiables, paso por al lado de Púa y le digo ‘¿por quién entro?’, y me respondió que me sentara ahí. Paso por al lado de Paolo (Montero) y le digo ‘vamo arriba que lo vamos a dar vuelta, les pegamos en el vestuario’. Me miró. Se dio todo tan rápido, que el equipo cambió la energía, nos metimos, nos pusimos a tiro y se fue dando el partido. Después lamentablemente erré el cuarto gol, pero fue divino”, explicó sobre el desenlace del entretiempo en el estadio Suwon de Corea del Sur.
Luego de ir perdiendo 3-0, con goles de Khalilou Fadiga y un doblete de Papa Bouba Diop, Morales ingresó y marcó un gol a los 16 segundos, además de provocar un penal que fue convertido por Álvaro Recoba. Sin embargo, falló un cabezazo que pudo haber significado la victoria y la clasificación a octavos de final en el minuto 91.
“Me paro atrás de él y (Víctor Púa) me dice ‘¿quién te llamó?’ A mí me había llamado Fabián O’Neill. Me dijo ‘dale Chengue, que entrás’. Yo quería jugar. Y bueno, se da eso que me dice que no y, cuando me doy vuelta para irme, me agarra del brazo y me dice ‘bueno, dale, entrá'”, finalizó su narración. Morales ingresó en reemplazo del Loco Sebastián Abreu y Diego Forlán, autor del segundo gol, entró por Marcelo Romero. Los uruguayos estuvieron muy cerca de lograr una hazaña memorable.
El Chengue ha trabajado como ayudante de campo de Paolo Montero en tres clubes argentinos: Boca Unidos de Corrientes, Colón de Santa Fe y Rosario Central. Sin embargo, reveló que ha perdido el interés por esa profesión: “Aprendí mucho con Paolo, es un maniático del fútbol, un tipo apasionado, no tiene descanso personal. Me llamó…







