En términos simples, el discovery tiene como objetivo identificar activos argentinos que podrían ser embargados para satisfacer el monto de la condena. Sin embargo, el proceso ahora quedará interrumpido hasta que se resuelva la apelación principal, que aborda el pago de los US$16.000 millones.
Los fondos Petersen y Eton Park, representados por Burford, han afirmado que mantendrán su estrategia para recuperar el monto estipulado en la sentencia. “La decisión tomada por el Segundo Circuito de suspender los procedimientos de presentación de pruebas no afecta nuestra búsqueda de restitución para los inversionistas de YPF ni nuestros esfuerzos por cobrar la sentencia de US$16.000 millones que nos otorgó el Tribunal de Distrito”, aseguró Armando Betancor, representante de los demandantes.
Además, Betancor enfatizó que la suspensión no influye en el fondo del asunto, sino que se limita a la presentación de pruebas posteriores a la sentencia. “El incumplimiento por parte de Argentina de los estatutos de YPF fue una decisión desastrosa y de gran trascendencia que llevó a la quiebra a inversionistas en la Bolsa de Nueva York. En todos los niveles, los tribunales estadounidenses han actuado reconociendo este hecho fundamental, y creemos que esto continuará”, añadió.
Sebastián Maril, director de Latam Advisors, explicó que esta medida se aplica solamente a las causas relacionadas con el proceso de discovery, mientras que el reclamo principal sigue abierto. “No se suspendieron todas las causas; solo se detuvo el tema del discovery: sobre la búsqueda de oro, las reservas del BCRA, aviones de Aerolíneas Argentina. También se suspendió el tema del desacato y de sanciones a Argentina”, detalló. Por lo tanto, se paraliza la solicitud de entrega de chats a funcionarios y exdirectivos del Ejecutivo.
En contraste, no se ha detenido la apelación sobre la entrega de acciones de la firma, que será discutida en una audiencia programada para mediados de abril. “Esta causa tiene 5 apelaciones paralelas, un pedido de desacato y un pedido de sanciones, además de la ejecución de la sentencia en siete países del mundo. Esto se ha convertido en un dinosaurio difícil de domar y la Corte de Apelaciones puso ayer las cosas en orden”, finalizó Maril.







