El principal reclamo de los organizadores fue la exigencia de “¡Qué digan dónde están!”, para conocer el paradero de los detenidos-desaparecidos. Además, los asistentes manifestaron solicitudes por la libertad de la expresidenta Cristina Kirchner y de la líder jujeña Milagro Sala. Entre los distinguidos oradores se encontraban el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y representantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
La convocatoria fue tan multitudinaria que, al concluir el acto, las locutoras estimaron que unas un millón de personas ocuparon las calles. La Avenida de Mayo y otras vías circundantes sufrieron un colapso, impidiendo la llegada a la plaza de un camión que transportaba a una comitiva de Madres de Plaza de Mayo, acompañadas por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, su gabinete y varios intendentes.
El camión había partido a las 15:21 desde Yrigoyen al 1500, cercano al Congreso, luego de un acto político en el que la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Carmen Arias, solicitó la libertad de Cristina Kirchner, la salida de Javier Milei del poder, y “Kicillof presidente de la Nación”. En esa ocasión, el gobernador también se dirigió a los presentes, señalando la existencia de “presos políticos” y exclamando: “Basta de persecuciones, Cristina inocente”.
“Le queda poco a Milei, pero depende de que hagamos lo que tenemos que hacer”, afirmó Kicillof antes de concluir su intervención frente a la Plaza del Congreso. En la intersección de Avenida de Mayo y Chacabuco, el vehículo que lo trasladaba, junto a las Madres de Plaza de Mayo, se estancó debido a la inmensa multitud que colmaba la zona, lo que generó momentos de inquietud entre quienes intentaban avanzar a pie hacia la plaza y, en ocasiones, se encontraron atrapados. Durante su recorrido, Kicillof recibió aplausos y cánticos de “Axel presidente”, además de que le ofrecieron un sándwich de carne que consumió a bordo del camión. Las Madres de Plaza de Mayo ocupaban asientos sobre el remolque; algunas habían dejado sus andadores junto a los asientos, mientras que otras se mantuvieron de pie, como fue el caso de Arias en ciertos momentos.
El acto principal se desarrolló en un escenario situado de espaldas a la Casa Rosada, la cual permaneció inactiva durante el evento. En la primera fila se acomodaron Estela de Carlotto (Abuelas), Taty Almeida (Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora) y Pérez Esquivel, entre otros líderes de derechos humanos que fueron oradores durante la jornada. El documento leído fue extenso e incluye varias consignas y reflexiones sobre la situación actual del país.






