En los últimos días se utilizaron 73 unidades y quedan libres menos de 150
La segunda ola de coronavirus tiene su epicentro en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Y el ritmo de contagios de esta etapa de la pandemia pone al sistema sanitario al límite. Mientras la Provincia ya superó el nivel máximo de ocupación de unidades de terapia intensiva ocurrido durante la primera ola, la Ciudad de Buenos Aires se encamina hacia un escenario similar: la utilización de camas críticas creció más de un 30% en una semana y se arrima al récord.
Hasta el miércoles anterior, en el sistema público de salud de CABA había 230 unidades ocupadas de terapia intensiva para pacientes COVID-19. Siete días después, ese número llegó a 323, lo que marca un repentino incremento del 32%. En el pico de casos del año pasado, el máximo de ocupación de camas fue de 330 sobre 450 disponibles. Hoy se está acercando al 70% de ocupación.
Para afrontar la pandemia, la Ciudad informó la incorporación de 1950 camas en hospitales especialmente destinadas a pacientes con coronavirus: 450 de terapia intensiva y 1500 de internación general; y 5000 camas más para pacientes leves. Sin embargo, esa estructura reforzada podría resultar insuficiente. “Todavía nos queda un espacio, pero estamos atentos al escenario actual y estamos viendo opciones para sumar otras 50 camas de terapia intensiva”, anticipó una fuente del Ministerio de Salud porteño.
Hace dos semanas, la gestión de Horacio Rodríguez Larreta había pedido a su red de hospitales la suspensión de todas las intervenciones no urgentes, pero en las últimas horas se decidió dar un paso más: diseñar una estrategia en red para organizar la atención y el traslado de los pacientes con COVID-19, a la vez que se continúan atendiendo a personas con otras patologías. Con ese fin, los hospitales públicos fueron divididos en tres grupos, a modo de semáforo: rojo, amarillo y verde.
El primero está conformado por los cuatro hospitales centrales, a los que se derivan la mayor cantidad de personas positivas: son el Muñiz, Argerich, Santojanni y Fernández, cuyo director, Ignacio Previgliano, advirtió este martes que en el centro de salud apenas contaban con dos camas de terapia intensiva libres, y anticipó que sumarán plazas para atender casos críticos y otros que requieran ventilación no invasiva. En ese sentido, indicó que la institución se dedicará exclusivamente a tratar “pacientes moderados y graves de COVID”.







